Aunque pronunciado en alto parece que decimos la palabra española “guasa”, el Gua Sha es en realidad una técnica milenaria de la medicina china. Su fundamento es el raspado de la piel con piedras semipreciosas para ayudar a la curación,  o en su versión cosmética; para eliminar arrugas y aportar tersura y elasticidad a la piel. Seguro que te preguntarás ¿por qué raspar la piel ayuda a mejorarla? Elemental, mi querido Watson.